Bollitos de Albaricoque

Jun 19th, 2014 | By | Category: Pasteles

Rellenos de una crema de albaricoque fresca y almendra, son una delicia en la mesa de café o la cesta de picnic en los días de verano.

Para hacerlos un poquito más sanos, te recomiendo sustituir la mitad de la harina blanca por harina integral y sustituir todo el azúcar blanco por azúcar moreno de caña (un azúcar que no ha sido refinado y por eso todavía lleva los minerales naturales).

 

 

 

25 – 30 bollos

 

Horno: 250 grados

Tiempo en el horno: 8 minutos

 

Ingredientes para la masa

150 gr de mantequilla (o de margarina vegetal)

500 ml de leche (o de leche de soja)

25 gr de levadura fresca del panadería

80 gr de azúcar

0,5 cucharadita de sal de mar

840 gr de harina de trigo con fuerza

 

Ingredientes para el relleno

80 – 100 gr de almendra molida

8 albaricoques pequeños, limpios y deshuesados

2 cucharaditas de almidón de maíz (Maizena)

180 gr de azúcar

100 gr de mantequilla

una pizca de sal de mar

 

Leche para pintar los bollos y almendra en lámina para decorarlos.

 

Cómo hacer

1. Preparar la masa. 

Precalentar el horno y repartir capsulas de papel en dos bandejas (no las pongas demasiado cerca una de otra, para que los bollos tengan espacio para crecer en el horno).

Primero fundimos la mantequilla y luego añadimos la leche. Calienta sobre fuego lento hasta que tiene una temperatura de 37 grados.

Desmigamos la levadura en un recipiente y con un poco del líquido tibio la disolvemos. Luego añadimos el resto del líquido, el azúcar, la sal y la mayor parte de la harina (nos guardamos algo para espolvorear la mesa cuando formemos la masa).

Ahora trabajamos la masa, con las manos o con un tenedor de madera, hasta que la tenemos lisa y homogénea. Cubrimos el recipiente con la masa con un paño de cocina y lo dejamos a fermentar en un sitio cálido (como cerca del horno) durante 30 minutos.

2. Preparar el relleno.

Mientras tanto preparamos el relleno. En un cuenco ponemos todos los ingredientes y los batimos con una batidora hasta que tenemos una crema, y ninguna parte de las pieles de los albaricoques quedan enteras. Ponla al lado un momento, mientras aplanas y preparas la masa.

3. Da forma a los bollitos.

Espolvorea la mesa de harina y con un rodillo aplanas la masa, formando un rectángulo con 1 cm de grosor. Con un cuchillo cortas la masa en cuadrados que son, más o menos, 10 x 10 cm.

A continuación repartes el relleno entre los cuadrados, colocando una buena cucharada de él en el centro de cada uno. Dobla los extremos de la masa hacia el centro, como si cerraras un paquete, y junta y cierra los bordes (apriétalos juntos). No tiene que tener un aspecto bonito, esto va a arreglarse en el horno! Coloca cada paquete, cara arriba, en su cápsula en la bandeja.

4. Fermentar.

Los cubres con un paño de cocina y los dejas a fermentar durante 40 minutos (o hasta que tienen doble tamaño), en temperatura ambiente (cerca del horno, si la temperatura en la cocina es baja, como en invierno por ejemplo). Depende de la temperatura ambiente, quizás necesitan más tiempo para fermentar. Lo importante es que lleguen a crecer a tamaño doble.

5. Los últimos pasos.

Pinta los bollos con leche (o leche de soja) y decóralos con almendra en láminas y quizás algo de azúcar perlado o de azúcar moreno.

Hornéalos con la bandeja colocada en la ranura céntrica en el horno, hasta que tienen un color dorado.

Se pueden congelar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Todas las fotografías de esta web pertenecen a Kristin Ehrenborg. Si quieres utilizarlas, por favor envíame un email para recibir permiso. Gracias!

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